Un agente de inteligencia artificial puede buscar documentos, comparar información, crear archivos y ejecutar tareas mediante herramientas conectadas. Para un estudio jurídico, esa capacidad abre posibilidades concretas: preparar una carpeta de investigación, organizar modelos o elaborar un informe de novedades.
Revisar un expediente o reconstruir comunicaciones exige otra evaluación: el sistema necesita información que puede estar protegida por el secreto profesional.
Un proveedor tecnológico puede procesar documentación confidencial bajo obligaciones y controles adecuados. También pueden reducirse los datos antes del envío. Lo decisivo es determinar qué necesita la tarea y cómo se protege esa información.
Qué es un agente y qué puede hacer realmente
Una IA puede limitarse a responder una consulta o utilizar herramientas para ejecutar una tarea. Un agente puede encadenar acciones y decidir cómo avanzar dentro de los límites establecidos: buscar fuentes, leer documentos autorizados, comparar resultados y guardar un informe. La diferencia relevante está en las operaciones que realiza, su autonomía y los permisos concedidos.
El término admite distintos usos. Anthropic distingue entre flujos de trabajo, que siguen pasos predeterminados, y agentes, que seleccionan dinámicamente cómo avanzar y qué herramientas utilizar. Esta diferencia ayuda a identificar cuándo necesitamos autonomía y cuándo alcanza con una automatización sencilla. 1
No toda tarea jurídica requiere un agente. Comparar dos cláusulas o preparar un borrador puede resolverse mediante una conversación con IA. El agente aporta valor cuando el encargo exige varias operaciones relacionadas: localizar los archivos autorizados, analizarlos, comprobar los resultados y guardar una entrega verificable. 1
La capacidad depende de las herramientas y conexiones habilitadas. Una instrucción no crea por sí sola acceso al correo o a un sistema judicial, ni garantiza que una tarea se haya ejecutado.
Como desarrollé al analizar la IA en la abogacía, elaborar un resultado y adoptar una decisión profesional son momentos diferentes. Al utilizar agentes debemos controlar, además del resultado, las operaciones realizadas para obtenerlo. 2
Los siguientes ejemplos muestran tareas que pueden delegarse dentro de un alcance definido. Antes de habilitar herramientas o incorporar documentos, hay que determinar qué información necesitan y bajo qué condiciones se procesará. Los usos sobre casos reales requieren una evaluación adicional.
Cuatro usos prácticos sin abrir los expedientes internos del estudio
1. Preparar una carpeta de investigación sobre una cuestión jurídica
Antes de preparar un escrito, necesitamos conocer cómo resolvieron distintos tribunales una cuestión controvertida. El abogado formula el problema general, sin incorporar la historia reservada del cliente. El agente busca antecedentes en fuentes habilitadas, recupera los documentos disponibles y prepara un cuadro con tribunal, fecha, cuestión analizada y enlace al original.
Por ejemplo, puede reunir decisiones sobre un problema de interpretación contractual y distinguir criterios coincidentes y divergentes, ampliando la búsqueda cuando los primeros resultados sean insuficientes.
La entrega concreta: una carpeta de fuentes y un informe preliminar que identifique qué pudo verificar y qué quedó pendiente.
Si solo encuentra una reseña, debe indicarlo. Una cita generada sin acceso al fallo no equivale a un antecedente comprobado. La guía del CPACF (Colegio Público de Abogados de la Capital Federal) exige validar los resultados y preservar el control humano sobre el trabajo realizado con IA. 3
El abogado conserva la tarea de leer los originales y evaluar su aplicación al caso, cuya información reservada puede permanecer fuera del sistema.
2. Seguir cambios normativos y preparar un informe periódico
Mantenerse actualizado exige revisar publicaciones que no siempre afectan nuestra práctica. Un agente podría consultar fuentes oficiales seleccionadas, comparar lo encontrado con el registro anterior y preparar un informe sobre una materia o jurisdicción determinada.
Un estudio laboral podría recibir un listado con organismo, fecha, objeto y documento original. Debe distinguir publicación y entrada en vigencia, e identificar puntos pendientes de análisis.
Para que la tarea se ejecute periódicamente hace falta una función de programación o una infraestructura que la active. La instrucción “revisá todas las semanas” no garantiza por sí sola esa ejecución.
También debe registrarse si alguna fuente no pudo consultarse. Una búsqueda incompleta no permite afirmar que no hubo cambios.
3. Organizar una biblioteca y modelos previamente depurados
Cuando buscamos un modelo o antecedente entre archivos dispersos, perdemos tiempo y podemos elegir una versión desactualizada. Con acceso a una carpeta específica, el agente podría clasificar materiales, proponer nombres y crear un índice. En modelos vacíos, podría señalar versiones semejantes, referencias que necesitan verificación y campos pendientes.
El repositorio debe revisarse previamente. Demandas reales, acuerdos de clientes o informes internos pueden contener secretos. Encargar al agente su eliminación implica darle primero acceso a ese contenido.
Conviene conservar los originales y trabajar sobre copias. La semejanza entre dos archivos justifica una advertencia, no su eliminación automática.
4. Preparar materiales generales y circuitos de trabajo
Un trámite frecuente suele exigir volver a reunir requisitos y ordenar los pasos de trabajo. El agente puede consultar instrucciones públicas, preparar una lista orientativa de documentación o transformar un protocolo del estudio en formularios y plantillas reutilizables.
Podría elaborar una ficha con requisitos, enlaces oficiales y fecha de consulta, o un formulario vacío para registrar una consulta, sin recibir respuestas de clientes.
Este uso puede mejorar la organización sin conectar el agente al correo, la agenda de clientes o el sistema de expedientes. Los formularios completados permanecen fuera del entorno autorizado.
Dos usos adicionales sobre casos reales, bajo condiciones evaluadas
Estos encargos requieren información mínima y versiones preparadas o entornos evaluados, según el caso.
5. Comparar versiones de un contrato y preparar observaciones
La contraparte devuelve una versión modificada de un contrato y necesitamos saber qué cambió. Un agente podría localizar las versiones autorizadas, comparar cláusulas y crear una tabla con el texto anterior, la modificación y su ubicación. También podría contrastarlas con condiciones definidas por el abogado.
En una locación, por ejemplo, el encargo puede consistir en identificar cambios en la distribución de gastos, las garantías o las condiciones de restitución. Si solo interesan esas cláusulas, no resulta necesario incorporar firmas, cuentas bancarias u otros anexos ajenos a la comparación.
La entrega concreta: un informe de cambios y una copia de trabajo con observaciones, conservando intactos los originales. El agente facilita la revisión; el abogado determina la validez, conveniencia y consecuencias de las cláusulas dentro del régimen aplicable.
6. Preparar una audiencia y un borrador de interrogatorio
Antes de una audiencia, necesitamos reunir hechos controvertidos y documentos que pueden estar dispersos en distintos escritos. A partir de los fragmentos autorizados, un agente podría vincularlos con sus fuentes y preparar una ficha de trabajo para una audiencia civil, comercial o laboral.
Podría ordenar afirmaciones de las partes, documentos que las respaldan y cuestiones pendientes. Luego prepararía preguntas por tema y señalaría contradicciones para su revisión.
El resultado útil: una matriz de hechos, fuentes y cuestiones pendientes, más un borrador de interrogatorio. Cada observación debería remitir al documento y a la página o sección correspondientes. Lo que falta debe quedar identificado como desconocido, sin completarlo mediante suposiciones.
El abogado selecciona y reformula las preguntas conforme al tipo de audiencia, las reglas procesales, la estrategia y los intereses del cliente. El sistema no debe inventar hechos, sugerir respuestas al testigo ni enviar el material automáticamente.
La preparación de una audiencia puede revelar estrategia reservada aunque se sustituyan las identidades. Su incorporación requiere la evaluación que desarrollamos a continuación.
La condición inicial: distinguir tres formas de uso
Trabajar sin información confidencial de clientes
El agente utiliza normativa, documentos institucionales, materiales públicos seleccionados y modelos vacíos previamente revisados. Puede buscar, clasificar, comparar y producir archivos sin ingresar en los expedientes internos del estudio.
Incluso aquí debe revisarse el material. Un modelo aparentemente genérico puede conservar nombres, comentarios o metadatos de un asunto anterior. Un fallo publicado puede contener información personal que conviene excluir si no resulta necesaria para el encargo.
Trabajar con una versión preparada para una tarea específica
El abogado selecciona los pasajes necesarios y prepara una copia que excluya identificadores e información reservada innecesaria: por ejemplo, cláusulas para comparar o hechos deliberadamente generalizados. Puede apoyarse en sistemas de detección y sustitución de datos, con revisión antes del envío.
La preparación también consume tiempo y puede reducir el ahorro. Debemos comprobar que lo eliminado no impida comprender el problema.
Suprimir nombres no garantiza anonimato ni elimina toda confidencialidad. La Ley 25.326 define la disociación en función de que la información no pueda asociarse a una persona determinada o determinable. Además, una estrategia o una condición comercial pueden seguir siendo reservadas aunque no identifiquen a alguien. 4
Trabajar con documentación confidencial en un entorno evaluado
Ordenar un legajo real o revisar comunicaciones originales requiere que el sistema lea documentación del asunto. Antes de habilitar ese acceso debe comprobarse si la tarea puede resolverse con información pública, ficticia o debidamente disociada. Si necesita datos identificables o documentación reservada, corresponde justificar su necesidad y evaluar previamente el contrato, la seguridad y la configuración del entorno.
Incluso un proveedor evaluado debe recibir únicamente lo indispensable para la finalidad definida. Que una plataforma permita cargar todo un expediente no demuestra que hacerlo resulte necesario o proporcionado. 4
Como expliqué en el artículo sobre IA y secreto profesional, debemos evaluar el recorrido de la información y las condiciones del servicio. Informar al cliente y obtener su conformidad puede ser relevante y, según el caso, necesario; una autorización genérica no reemplaza esa evaluación ni resuelve automáticamente el tratamiento de datos de terceros. 5
Cómo puede una plataforma procesar datos y mantener su confidencialidad
Confidencialidad no significa que ningún prestador intervenga. Significa que la información se utilice para una finalidad delimitada y que su acceso, conservación y divulgación estén sujetos a obligaciones y controles. La intervención de un proveedor no demuestra por sí sola una vulneración del secreto profesional, aunque exige evaluar las condiciones concretas del servicio.
Las garantías pueden incluir compromisos de confidencialidad, restricciones de uso, controles de acceso, separación entre clientes, cifrado y acuerdos con subcontratistas. El cifrado no implica que el modelo analice un documento sin procesar su contenido.
Para evaluar una herramienta concreta, interesa revisar quiénes reciben la documentación, dónde se procesa, cuánto tiempo se conserva, qué acceso humano existe, cómo se elimina y qué ocurre al cancelar el servicio o ante un incidente. La promesa de no entrenar modelos responde una pregunta importante, pero no todas. Que el proveedor tenga una certificación de seguridad no basta para concluir que podemos cargar documentación confidencial: también debemos revisar las condiciones del servicio y evaluar qué información necesita recibir para la tarea concreta. 5
Sistemas que eliminan o sustituyen datos antes de enviarlos a la IA
Otra posibilidad consiste en incorporar una etapa de preparación entre los documentos del estudio y el modelo externo. Ese sistema recibe el material, detecta determinados datos y produce una versión de trabajo para revisión y posterior envío.
Detección y sustitución de identificadores
Presidio, proyecto de código abierto originalmente desarrollado por Microsoft, ofrece componentes de identificación de datos personales en textos e imágenes mediante modelos, patrones y reglas. Su documentación advierte que la detección automática no garantiza encontrar toda la información sensible. 6
Su componente de transformación permite reemplazar, eliminar o enmascarar los datos detectados. Presidio es una base técnica para construir sistemas de preparación de documentos: su implementación profesional suele requerir asistencia técnica, configuración y validación para los materiales que utilizará el estudio. No debe confundirse con una aplicación lista para anonimizar expedientes argentinos. 7
Aunque dispone de una demostración web que permite experimentar sin instalar el sistema, esa facilidad no acredita condiciones adecuadas para tratar documentación confidencial. Para probarla, corresponde utilizar textos ficticios: cargar un documento real para anonimizarlo implica transmitir primero su contenido original al servicio externo.
Su aplicación en un estudio argentino requiere pruebas con español, DNI, CUIT/CUIL, domicilios y números de expediente, además de identificadores propios del asunto. No cabe presumir que una configuración genérica detectará todas esas categorías.
Un ejemplo de seudonimización previa
Supongamos que se quiere ordenar una secuencia de comunicaciones laborales. Un sistema preparado para el estudio podría reemplazar nombres por etiquetas estables como “TRABAJADOR_01” y “EMPLEADOR_01”, eliminar documentos de identidad y domicilios innecesarios y generar una copia revisable.
El abogado revisa la copia y verifica que conserve los datos necesarios. Eliminar una fecha puede impedir reconstruir la secuencia; conservarla puede aumentar la posibilidad de reidentificación.
Si se conserva una tabla que vincula las etiquetas con las identidades reales, hablamos de seudonimización reversible, no de una anonimización que impida identificar a las personas. Esa tabla debe protegerse y permanecer fuera del circuito externo si el objetivo es no transmitir las identidades.
Las referencias reales podrían restaurarse localmente al recibir el resultado, con revisión para evitar atribuir hechos o comunicaciones a la persona equivocada.
El tratamiento previo debe ocurrir antes de la salida de los datos
Si se envía el documento completo a un servicio remoto para que lo anonimice, ese servicio ya recibió el original. Puede ofrecer garantías adecuadas, pero el proceso no evita la transmisión inicial: agrega un prestador que debe ser evaluado.
Para enviar únicamente la versión preparada, la extracción de texto, la detección y la transformación deben ocurrir antes, dentro del entorno controlado elegido. También deben verificarse el OCR —reconocimiento de texto en imágenes—, las conexiones y los registros.
El filtro debe cubrir las vías de salida habilitadas: pierde eficacia si el agente luego adjunta el original o transmite datos mediante otra herramienta.
Archivos PDF, imágenes y contenido oculto
En un PDF no alcanza con superponer un rectángulo negro: el texto subyacente puede seguir disponible. Herramientas como Acrobat Pro incluyen funciones de supresión permanente de contenido y saneamiento de información oculta. La documentación de Adobe distingue estas operaciones y describe la eliminación de metadatos y otros elementos. 8
La copia final debe revisarse como archivo, no solamente por su aspecto visual. También importan firmas, sellos, códigos QR, anexos, nombres de archivo, comentarios y datos presentes en imágenes. El original se conserva de forma separada.
Estos sistemas no necesariamente detectan estrategias, condiciones comerciales o combinaciones de hechos reservadas. Deben complementar la selección de contenido, la revisión profesional y las garantías del proveedor. Si la transformación elimina información necesaria, corresponde evaluar otro entorno o realizar la tarea por otra vía.
Una carpeta local no garantiza un procesamiento local
Este punto merece especial atención. Que el agente trabaje sobre archivos de nuestra computadora no significa que la información permanezca allí. Si utiliza un modelo remoto, la arquitectura puede enviar contenido al proveedor para su procesamiento.
Una solución íntegramente local podría evitar ese envío si también funcionan localmente sus componentes auxiliares. Deben verificarse herramientas, reconocimiento de texto, registros y conexiones.
El procesamiento local tampoco elimina la necesidad de controlar accesos, proteger equipos y respaldos o gestionar incidentes. Y no asegura por sí solo que el sistema produzca resultados adecuados.
Cómo empezar con una prueba concreta y acotada
Comenzaría con materiales públicos seleccionados sobre una cuestión jurídica frecuente. Si la herramienta permite separar permisos, habilitaría lectura en la carpeta de fuentes y escritura en otra destinada a resultados. Si no permite esa separación, trabajaría sobre copias, conservando los originales fuera del entorno autorizado.
Una instrucción inicial podría ser:
Revisá únicamente los documentos de la carpeta autorizada. Prepará un índice por tema y un cuadro comparativo de los criterios que aparecen en ellos. Para cada afirmación, indicá archivo y página o sección. Diferenciá lo que surge expresamente del documento de tus inferencias. Señalá materiales ilegibles o incompletos. Guardá el informe en la carpeta de resultados. No modifiques los originales ni accedas a otras carpetas. Si no podés comprobar un dato, identificalo como pendiente.
Revisaría la fidelidad, las omisiones y el tiempo total, incluyendo supervisión. Solo ampliaría el encargo si demuestra utilidad.
Las restricciones deben existir también en la configuración. Escribir “no accedas a otros archivos” ayuda a orientar al agente, pero no reemplaza un permiso técnico que limite su acceso.
Los permisos deben ser mínimos, temporales y auditables. El estudio debería definir herramientas e información autorizadas, usos excluidos y responsables de aprobar excepciones o gestionar incidentes. La documentación especialmente sensible debe quedar fuera de servicios no evaluados. 5
Si el encargo incluye enviar comunicaciones, presentar documentos o modificar registros externos, la aprobación debe recaer sobre el resultado concreto ya revisado. Preparar un borrador y autorizar su utilización son decisiones diferentes.
Además, documentos y páginas pueden contener instrucciones maliciosas que intenten desviar al sistema, riesgo conocido como prompt injection. OWASP (Open Worldwide Application Security Project -comunidad global y fundación sin fines de lucro dedicada a mejorar la seguridad del software y de las aplicaciones web-) recomienda limitar privilegios y establecer controles sobre operaciones sensibles. 9
El contenido leído es material de análisis: no debe convertirse en una autorización para enviar archivos, modificar permisos o acceder a otros recursos.
Conclusión
Los agentes pueden aportar al ejercicio cotidiano de la abogacía mediante la investigación, el seguimiento de novedades y la organización de materiales, además de apoyar tareas sobre casos reales bajo condiciones evaluadas. Su utilidad aparece cuando permiten reunir información dispersa, encadenar operaciones y producir resultados que el abogado pueda comprobar y aprovechar en su trabajo.
Comparar contratos o preparar una audiencia puede exigir información del asunto. Su incorporación requiere una finalidad definida, información mínima, garantías suficientes y revisión profesional. La anonimización o la seudonimización pueden reducir la exposición, pero no eliminan necesariamente el carácter reservado del contenido. Cuando las condiciones de protección no puedan sostenerse, corresponde elegir otro entorno o prescindir de la herramienta.
Delegar una tarea también exige delimitar el encargo: qué documentos puede consultar el agente, qué operaciones puede realizar, qué debe entregar y en qué momento necesita intervención del profesional. La revisión debe alcanzar tanto el resultado como las acciones realizadas para obtenerlo, especialmente cuando puedan modificar archivos, transmitir información o producir efectos fuera del estudio.
Mi criterio es comenzar por tareas frecuentes y verificables, medir el tiempo total —incluyendo preparación y revisión— y ampliar el alcance cuando el resultado y las condiciones lo justifiquen. El ahorro debe evaluarse junto con la calidad del trabajo: una entrega rápida pierde valor si obliga a reconstruir las fuentes, corregir omisiones o comprobar operaciones que quedaron sin registrar.
La utilidad profesional de un agente depende tanto de lo que puede ejecutar como de las condiciones bajo las cuales le permitimos hacerlo. Incorporarlo con seriedad exige comprender sus capacidades, proteger la información y conservar el control sobre las decisiones y sus consecuencias.
Bien delimitada y supervisada, esa delegación puede liberar tiempo para el análisis jurídico, la estrategia y la atención del cliente, tareas en las que el criterio y la responsabilidad del abogado siguen siendo centrales.
Notas y referencias
- ↩a ↩b Anthropic, Building effective agents, 19 de diciembre de 2024. Distinción entre flujos de trabajo y agentes; criterios de diseño, evaluación y supervisión. https://www.anthropic.com/engineering/building-effective-agents
- ↩ Vilaplana, Lucas Matías, Uso de la inteligencia artificial en la abogacía: criterio, estrategia y responsabilidad, Estudio Vilaplana, 2 de agosto de 2026, actualizado el 6 de septiembre de 2026. https://estudiovilaplana.com.ar/2026/08/02/inteligencia-artificial-abogacia-criterio-responsabilidad/
- ↩ Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, Laboratorio Fintech y Legaltech, Unidad de Innovación y Transformación Digital, Guía para el uso de Inteligencia Artificial para Abogados, Buenos Aires, julio de 2025, especialmente apartados 3, 4 y 5. https://www.cpacf.org.ar/public/uploads/files/com/08082513_GUIA1.pdf
- ↩a ↩b Congreso de la Nación Argentina, Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales, texto actualizado, especialmente artículos 2, 4, 9, 10, 11, 12 y 25. https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-25326-64790/actualizacion
- ↩a ↩b ↩c Vilaplana, Lucas Matías, Inteligencia artificial y secreto profesional: ¿puede un abogado cargar documentos de sus clientes?, Estudio Vilaplana, 5 de septiembre de 2026, actualizado el 6 de septiembre de 2026. https://estudiovilaplana.com.ar/2026/09/05/inteligencia-artificial-secreto-profesional-abogados/
- ↩ Proyecto Presidio / Data Privacy Stack, Presidio: documentación oficial, componentes de detección, extensibilidad y advertencia sobre las limitaciones de detección automática; consultado el 3 de octubre de 2026. https://presidio.dataprivacystack.org/
- ↩ Proyecto Presidio / Data Privacy Stack, Presidio Anonymizer, documentación de operadores de transformación de datos identificados; consultado el 3 de octubre de 2026. https://presidio.dataprivacystack.org/anonymizer/
- ↩ Adobe, Redact sensitive content in PDFs in Acrobat Pro, documentación sobre supresión de contenido y saneamiento de información oculta; consultada el 3 de octubre de 2026. https://helpx.adobe.com/acrobat/desktop/protect-documents/redact-pdfs/redact.html
- ↩ OWASP Gen AI Security Project, LLM01:2025 Prompt Injection, descripción de la inyección de instrucciones y medidas de prevención y mitigación. https://genai.owasp.org/llmrisk/llm01-prompt-injection/